Gea te necesita

9 10 2009

Hola

Muchos de vosotros nos habeís manifestado vuestro apoyo y ganas de ayudar de cara a preparar nuestros eventos. Pues bien, ha llegado el momento, buscamos vuestra ayuda. Si bien es una tarea la que hay que hacer que la podriamos hacer nosotros, si somos varios, terminaremos antes, y antes será la partida.

Buscamos personas / jugadores / colegas / amiguetes que nos ayuden a traducir textos del ingles al castellano. Estos textos son referentes al trasfondo de la partida de Terminator, y seran textos que luego serán entregados a los jugadores, a todos, o distintos grupos de jugadores, segun su personaje, facción, etc.

Asi que si sabes ingles, tienes tiempo, y nos quieres hechar una mano, por favor ponte en contacto con nosotros en gea.rol.en.vivo@gmail.com para empezar a pasarte textos.

Animarse, tendremos muy en cuenta vuestra ayuda a la hora de la partida.

Un saludo a todos.

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Relato Terminator

1 10 2009

El ajetreo de las máquinas tomando posiciones al otro lado de nuestra frontera, impide que pueda descansar un poco antes de que nos envíen allá. Soy miembro del Comando de Operaciones Especiales en misión de localización y sustracción de una base de datos en la que Skynet tiene los nombres de sus próximos objetivos. Las instalaciones que albergan ese ordenador sin duda son un recuerdo de Cyberdine Systems, la maldita compañía que ha provocado esto. Sin duda esta va a ser una batalla contrarreloj, si no recuperamos esos datos antes de que las máquinas reciban refuerzos estaremos perdidos.

Son las 02:00 AM del día 1 y estamos desplegados en la frontera, desde mi posición veo salir las máquinas aerotransportadas en busca de nuestros comandos ya desplegados en su territorio. Por desgracia ha habido una filtración de nuestra presencia en el sector y Skynet ya sabe que estamos aquí. Ahora más que nunca debemos desaparecer en la noche.

-¡Soldados! El momento ha llegado- Tras unos breves instantes de observación, el sargento Wallace da la orden de intervenir. El helicóptero tomó tierra y el sargento vuelve a dirigirse a nosotros. -¡Vamos, señoritas no tenemos todo el día, arriba, la gloria nos espera!-. Un oficial nos abrió el portón de entrada. La batalla ha comenzado para nosotros, nuestra misión es muy clara, localizar y prestar apoyo a Black Shield, los cuales ya se encuentran desplegados en la zona, buscando explosivos para destruir el complejo de Cyberdine Systems. La caída de la noche y las patrullas de Terminators hicieron que el piloto nos desplegara a muchos kilómetros de nuestro objetivo.
-Quiero dos rastreadores que busquen una zona alta para contactar con Black Shield- ordenó el sargento Wallace. Curtis y Gordon hicieron lo que pudieron pero el terreno nos hizo imposible contactar con ellos por radio aún tomando la loma más alta.
Nuestra situación estaba comprometida, estábamos en territorio hostil en noche cerrada y nos era imposible contactar por radio con Black Shield del cual no sabíamos nada desde que partieron de la base. El sargento Wallace dudó un momento antes de susurrar su siguiente orden -Johnson, informa por radio al Nido de Águila y que el Comandante Connor no dé nuevas órdenes-.
Las instrucciones son claras, si no podemos contactar con Black Shield deberemos reunirnos con la Compañía Delta para localizar y defender nuestro objetivo primario, la búsqueda y recuperación de la base de datos.
La misión de localizar y transportar hasta Cyberdine los explosivos para destruir el complejo correrá a cargo de Black Shield e Iron Guard, nuestros camaradas rusos que dan caña en cualquier conflicto que participan.

Mientras nos dirigíamos hacia el complejo de Cyberdyne del que se estima está a unas cinco horas de camino, vimos a lo lejos una luz que nos deslumbró. Un vehículo se acercaba a nuestra posición, rápidamente todos tomamos posiciones y esperamos que pasase de largo… no hay suerte, cerca de nosotros un camión descargaba un equipo de seis hombres. -¿Son los muchachos de la Iron Guard? – preguntó Gordon en voz baja.
-No abráis fuego y mantened la posición en silencio- respondió el Sargento Wallace.
La noche es muy oscura y sabemos que Skynet puede haber infiltrado Terminators entre nuestras filas. -Los tenemos a tiro- comentó Curtis nervioso. -Que nadie abra fuego- insistió el Sargento -Podrían ser de los nuestros-.
-Si intentamos contactar con radio para averiguar si son la Iron Guard delataremos nuestra posición- añadió Johnson.
-Si atacamos corremos el riesgo de masacrar a nuestros propios compañeros- dijo el sargento mientras hacía señas a todo el grupo para que guardasemos silencio.
Para nuestra sorpresa no eran seis, ¡Eran ocho! aquellos hombres, desconociendo nuestra posición, se acercaban cada vez más hacia nosotros. Contuvimos la respiración, nos aferramos al suelo, y con el máximo sigilo pusimos los selectores en auto sin quitar el dedo del gatillo. Un punto láser me apuntó, pero me mantuve inmóvil confiando en que los uniformes inteligentes proporcionados por la Escuadra del Tecno Buró nos camuflaran de la visión de los Terminators. De repente los ocho hombres de detuvieron ¿Habrían oído algo? El resto del comando se arrastró silenciosamente para mejorar su posición, vimos el contorno de uno de ellos acercarse ¡Eran máquinas! ¡Ocho modelos T-800 estaban ante nosotros! El combate parecía inminente. Aquel cazador asesino no sabía que le estaban apuntando con munición perforante, un paso más y todo se echaría a perder. Rozé el gatillo de mi fusil, la tensión era insoportable, no estoy dispuesto a esperar que ellos sean los primeros en disparar. ¿Nos habrían visto?… Parece que habían percibido nuestra presencia, pero no nos podían localizar. -¡Ahora! ¡Todos al bosque! Desapareced en la espesura- dijo el Sargento Wallace.
Tras cuatro horas de camino comenzaba a amanecer, pero por fin divisamos el complejo de Cyberdine y nos dirigimos hacia allí eludiendo las patrullas enemigas de la zona.
Tuvimos que sortear varios enclaves controlados por las máquinas a tan sólo medio kilometro de nuestro objetivo, parece que de momento desconocen el motivo de nuestra incursión, la zona estaba desierta.
El complejo estaba en ruinas, pero algo me hizo sospechar, demasiada calma. Curtis hizo señales para llamar nuestra atención, había descubierto a los miembros de la Compañía Delta, pero estaban a punto de ser emboscados. Tres Terminators les esperaban parapetados para abrir fuego cuando toda la Compañía estuviera expuesta. Con celeridad caímos por sorpresa sobre aquellas máquinas y las destruimos salvando a nuestros compañeros Deltas. Tras unirnos con ellos y sentir alivio al engrosar nuestras filas nos atrincheramos en la ruinas. Horson, el médico de la Compañía Delta nos contó que habían sufrido tres bajas durante el camino, pero que aún tenía material de sobra para atender a las dos compañías. Stone, el informático de los Deltas no perdió el tiempo y se puso manos a la obra, tenía muchos cortafuegos y programas de seguridad que reprogramar hasta llegar a la información que necesitábamos.

-Me alegro de veros muchachos, soy el sargento Méndez, pensaba que ya iba a ser imposible cumplir esta misión, nos topamos con un grupo de cazadores que acabó con nuestro operador de radio, nuestro zapador y un francotirador- dijo a modo de saludo el Sargento de la Compañía Delta.
-Esta situación es precaria- respondió el Sargento Wallace -somos diez hombres para mantener el objetivo principal, estamos a menos de medio kilómetro de un puesto avanzado de Skynet, y no podemos contactar con Black Shield o la Iron Guard-.

No tardamos mucho en recibir visita… a lo lejos vimos cómo se aproximaba una oleada de máquinas, quince Terminators nos rodearon y hostigaron durante más de cuarenta y cinco minutos. Durante la confrontación Johnson y Curtis de nuestra unidad y Julian y Sugar de la Compañía Delta resultaron heridos, las habilidades médicas del pobre Horson no eran suficientes, pero aún así conseguimos el doble de bajas entre las malditas maquinas.
El Sargento Méndez recorría todas las posiciones dándonos ánimos para no ceder terreno -no retrocedáis y guardad munición, volverán con más fuerza-.
Justo antes de poder tomar aliento de nuevo una bala silbó al lado de mi cabeza.
-¡Soldado, joder, baja la cabeza! ¿Es que quieres que te la vuelen?- me gritó el Sargento Wallace.
En el mismo instante que el Sargento terminó de hablar una segunda oleada intentó asaltar nuestra posición, no pudimos contenerlos mucho tiempo y tuvimos que combatir cuerpo a cuerpo con ellos, fue una absoluta locura, el sanitario corría de un lado a otro esquivando disparos y explosiones, por todas partes se oían gritos pidiendo ayuda. No sé cómo lo hicimos, pero aguantamos estoicamente, sólo Julian murió, nadie pudo ayudarle.
Sin embargo tuvimos varios heridos, Gordon de nuestra unidad y Stone de los Deltas fueron alcanzados por la metralla de una explosión.
Casi sin descanso vimos que se aproxima una tercera oleada con más máquinas, Skynet estaba dispuesta a darnos el golpe de gracia. Nos hicieron retroceder, pero justo antes de caer sobre nosotros fueron atacados por la retaguardia, la Iron Guard llegaba al rescate, tras conseguir romper el cerco se unieron a nosotros.
-Veo que estas máquinas son superriores a la capasidad combativa del pueblo Norteamerricano ¿No?- dijo con sorna el Capitán Vladimir de la Iron Guard. El cabrón apestaba a vodka, nosotros partiéndonos el alma y ellos se paraban a beber. A pesar de su clara falta de disciplina, su ayuda siempre era bien recibida. Yuri, su médico, sin detenerse a hablar con nadie corrió a ayudar a Horson con los heridos.
-¡Tovarich! ¡El enemigo rregresa!- dijo Petr mientras señalaba al frente de nuestra posición, en efecto, se habían reorganizado para contraatacar. Petr, con su rifle de francotirador ocupó su posición a la espera de la señal para abrir fuego.
Mikhail y Nicolai, presa de los nervios y del alcohol comenzaron a discutir a gritos, su cháchara era ilógica y molesta, pues ninguno entendíamos lo que decían.
-Mikhail deber dinerro a Nicolai y cree no ver pasta si muerren aquí- tradujo Yurgen entre risas tras oírles discutir.
De repente la voz de Yaroslav llamó nuestra atención -¡Movimiento a rretaguardia! ¡Son los Black Shields!-.
La llegada de Gómez y Palermo nos hizo recobrar ánimos y comenzamos a planear la ofensiva, han traído explosivos suficientes para volarlo todo. -¡Gentuza! Stone está herido, se recuperará, pero necesita más tiempo para sacar los datos del ordenador así que aguantad todo lo que podáis, aunque os maten seguid disparando ¿Entendido?- anunció el Sargento Méndez.
-Desde este instante asumo el mando de la misión camarradas, si todo va bien podremos selebrarlo a la vuelta en el Nido del Águila, el alcohol corre de mi cuenta- añadió el Capitán Vladimir.
-Señor, Palermo y yo podremos ganar algo de tiempo si desviamos su atención hacia nosotros- dijo Gomez. -Está bien pero necesitareis ayuda, solos no podréis aguantar nada- respondió el Sargento Méndez -Sugar y yo iremos con vosotros-.
Aquella maniobra fue un suicidio, todos los que estuvimos allí aquel día supimos que no volveríamos a verlos nunca…

La valerosa acción de aquel pequeño grupo hizo retroceder a nuestros enemigos casi hasta el puesto avanzado, eran rápidos, eran letales, eran sigilosos, eran invisibles…
Pudimos reorganizarnos durante unos valiosos minutos, pero Yuri, el médico de la Iron Guard trajo malas noticias -Lo siento amigos, Stone ha muerrto, alguien le ha cortado el cuello. Ha muerto antes de poder acabar de pirratear el ordenador, creo que hay un traidor entre nosotros-.
Sólo teníamos una posibilidad, que los compañeros del Tecno Buró nos encontraran a tiempo y nadie sabía nada de ellos, supuestamente estarían muertos o prisioneros. Eso sumado a la creencia de que hubiera un infiltrado era una garantía de fracaso.
Johnson, nuestro operador de radio, se encargó de que los hombres no perdieran la esperanza -¡Atención! Debemos resistir un poco más, acabo de contactar con la escuadra del Tecno Buró, están en camino, dicen que llegarán de un momento a otro. ¡Animo muchachos! ¡La victoria está cerca!- Johnson y yo nos miramos a los ojos, el negó con la cabeza, ¡Era mentira! Sólo pretendía subir la moral de los soldados, pero el Tecno Buró seguía desaparecido.
La mentira de Johnson sirvió para fortalecer la voluntad de los hombres, venderían caro el pellejo, la explosión de las ruinas de Cyberdine sería tan potente que hasta Skynet se mearía encima. Las máquinas no estaban dispuestas a fallar de nuevo, tras múltiples asaltos y más de tres horas de duros combates no sólo mermaron nuestras filas tras asesinar a Mikhail, Nicolai y Yurgen, nuestros recursos médicos y de munición escaseaban. El próximo asalto sería el definitivo…
-¡Atensión! ¡Un gran contingente de inimigos se aserrca hasia nuestrra posisión!- informó Petr el francotirador desde su situación en punta.
-La estrategia es sensilla, yo con la mitad de hombres adelantarremos la línea de diefensa y el Sargento Wallace rodearrá al inimigo con la otrra mitad- explicó rápidamente el Capitán Vladimir.
Mientras Curtis, Gordon, Horson, el Sargento Wallace y yo dábamos un amplio rodeo para no ser localizados en nuestra maniobra pudimos oír cómo los Terminators abrían fuego sobre nuestros compañeros, estaban solos y sin apoyo, pero debían aguantar así hasta que estuviéramos posicionados.
Cuando aparecimos a sus espaldas el sargento nos ordenó abrir fuego, no nos esperaban, la sorpresa corría de nuestro lado. El enemigo, desconcertado retrocedió con muchas bajas, pero la situación cambió rápidamente, las máquinas habían aprendido a reorganizarse y luchaban sin miedo en su interior.
Ahora éramos nosotros los que retrocedíamos abrumados por su amplio número y potencia de fuego. Retrocedíamos, disparábamos, retrocedíamos, disparábamos…
Luchamos cada metro en retirada de nuevo hacia el edificio de Cyberdine, pero por el camino Curtis y Gordon fueron abatidos, sus heridas les hicieron lentos. La zona estaba llena de cadáveres, nos presionaban cada vez más, en un momento de confusión comprobé que sólo estamos Horson y yo, el Sargento Wallace habia desaparecido. Horson perdió su fusil y le quedaban pocas balas en la pistola. Tras remontar un montón de escombros nos encontramos de nuevo con el Sargento Wallace, pero algo había cambiado. Su rostro, estaba cubierto de sangre… ¡Y metal! ¡Era una máquina! Rápidamente me agarró por el cuello y me levantó sosteniéndome en el aire como un monigote, en sus ojos no había nada, sin emociones, sin expresión, como si la vida no valiera nada, al fin y al cabo era una maquina…
¿Sorprendido? ¿Por qué iba a estarlo? Cualquiera de nosotros puede ser una máquina ¿Por qué con el Sargento iba a ser diferente? ¿Filtraría él la información de nuestra misión a Skynet? ¿Mataría él a Stone? No puedo admitir eso…
Nuestras miradas se encontraron y entablamos un duelo de voluntades, ninguno cedería ante el otro, pero su mano apretaba cada vez más fuerte mi garganta, su silencio me dijo mucho, era un asesino eficaz, no perdía el tiempo con fanfarronadas como los humanos.
De repente la cabeza mecánica del sargento Wallace estalló y caí al suelo, Petr acertó y me salvó el pellejo. Durante unos segundos mantuvimos al enemigo a raya del flanco derecho pero la pistola de Horson se quedó sin munición.
Tras guarecernos en las ruinas y gastar nuestros últimos cartuchos comenzamos a lanzar granadas para seguir ganando tiempo. Entonces se hizo la calma, el flanco estaba salvado, el combate seguía en el flanco izquierdo pero nuestra posición estaba asegurada. Tras unos instantes para recuperar armas entre el amasijo de hierros corrimos hacia el otro extremo para apoyar el flanco izquierdo, justo entonces descubrí que Horson había muerto sin que me diera cuenta. ¿Cuánto tiempo estuve luchando sólo?
Tras dirigirme en solitario hacia Petr y agazaparme a su lado después de sortear el parapeto en el que se cubría vi que le faltaba la mitad inferior del cuerpo, Petr también murió aquel día. Le quité la munición y seguí corriendo hacia el flanco izquierdo esperando encontrarme a los supervivientes, pero una ráfaga me alcanzó en el pecho, todo se detuvo, me quedé sin aliento y caí al suelo… la escuadra del Tecno Buró había llegado.
El Sargento Wallace quiso matarme pero no lo consiguió, tosí sangre… esto no es bueno. Descubrí que había sido alcanzado por mis compañeros, me habían confundido con una máquina, vaya mierda. Los parpados se me cerraban mientras veía a Yuri, el médico de la Iron Guard que venía a socorrerme… pronto solo ví oscuridad.
Aún sigo despierto, oigo a Yuri -¡Vamos amigo aguanta! Ya casi hemos terminado tenemos lo que vinimos a buscar todo esto está a punto de explotar, el helicóptero te sacará de aquí-.
Siento mi cuerpo elevarse… estoy a bordo del helicóptero, abro los ojos y veo a Yuri a mi lado, el Capitán Vladirmir está sentado al lado del piloto y Johnson se está comunicando con el Nido del Águila, mi visión infrarroja me informa que Yaroslav ha muerto…
El Sargento Wallace había sido programado por la Resistencia para descubrirme, fracasó en su misión. Filtré la información de la misión a Skynet y maté a Stone.
Ahora todos confían en mí y me llevarán al Nido del Águila, la misión ha sido un éxito…